Encontrarte

Enredadera trémula de vellos/crece trenzándose en poros/árbol de vellosidades tibias/Tu monte tierra fecunda/tu vientre muro tibio/tu ombligo el cielo/tus labios la luna.

Vas a prestes, tienes nariz de payasita de circo veneciano y una sonrisa que acaricia. Estudias literatura, fumas yerba desde tus quince, te da bronca que un abogado sea editor, que un psicólogo diga que escribe, te da bronca, pero ríes y tus manos pequeñas en uñas cortas, acarician con delirio mi cigarro. “no me gusta encender un cigarro, invítame del tuyo” y luego bailas, con esa tu polera púrpura, con esos tus pechos libres.
Recuerdo esa imagen, juntos en ese sillón verde, jugando a discutir de literatura, tomando hasta la última gota de la jarra. Luego, con la piel sudando cumbia, bajamos a tropezones las gradas, "mi política no me permite subirme al auto de un borracho” dijiste, con ese timbre de voz cautiva orejas, con tus dientes blancos alineados como teclas. Caminaste con la bolsa al hombro y chalina verde y este cuerpo traicionero, en evidencia, en erótismo de sangre escoltando timidamente tu huida.